Espacios que cuidan: cómo el diseño de edificios impacta en nuestra salud

Tiempo de lectura: 4 minutosEuropa afronta una paradoja silenciosa: vivimos más tiempo, pero no necesariamente mejor. Más del 90% del tiempo lo pasamos en espacios cerrados, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA). La calidad de esos entornos condiciona nuestra salud física, mental y social. Sin embargo, las políticas urbanas y de vivienda han tardado en asumir que el diseño arquitectónico puede ser un determinante de salud tan relevante como la alimentación o el aire que respiramos.
El nuevo marco europeo —con la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD 2024) y la Taxonomía Verde— redefine el papel del entorno construido. Ya no basta con reducir emisiones. Se trata de crear espacios que cuiden: lugares que mejoren el bienestar, reduzcan el estrés y favorezcan la productividad sin comprometer el planeta.